jueves, 2 de diciembre de 2010

Me voy?

Se van simulando.
Hoy son payasos,
ayer zapatos.
¡Qué vida la nuestra!
Si se muere un pensamiento
nadie vela, nadie vela.
Y a pesar de esa goma que tenés en las orejas,
tu bastarda vida te hace volar.
¿Sos felíz?
¿Quién?
Vos.
¿Yo?
Sí.
Ah....
Guardando cada palabra en la mente como un libro,
pensando que en realidad la memoria no existe,
igual que el equilibrio, y todo es amarillo.
Escuchar este silencio debe ser triste.
Porque si no hay costumbre todo cuesta.
No espero hablar con las palabras.
Entonces no tengo quién me interprete.
Todo. El lenguaje.
Hice de mí un instrumento de tu paz, de tu alegría,
tu distracción de los días.
Me comí tus miedos,
me comí tu dudas,
me comí tus tristezas,
me comí tus llantos,
me comí tus decepciones,
me comí tu orgullo,
me comí tu ignorancia,
me comí tu egoísmo,
me comí esa onda mala,
me comí tu humo,
me comí tu caídas,
me comí tus enojos,
me comí ese ojo que juzga.
Me comí todo, con mucho hambre y la mejor cara,
y quedé más que satisfecha.
Solo que mi estómago es mi cabeza.

No pude hacer la digestión, y volví a comer...y volví a comer....y a comer....y comer...
Y ahora que estoy llena, me veo obligada a tomar una decisión.
Me pincho.


2 comentarios:

No tengo cuenta!!! dijo...

Lo leo, lo leo, lo leo y lo re-leo!
Me encanta, y creo que las cosas nos encantan cuando nos identifican!, Laura, yo me comí un par de esas cosas... y me voy pinchando de a poco! TE QUIERO!
(Pregunta: esto que te escribo lo puede leer cualquiera? jaja)

Ah y soy Salo

Laure dijo...

sii! lo ven todos los que quieran ver los comentarios...igual no te preocupes, nadie entra a este blog! jajaa


pd:: Guarda!! lo vas a ojear!!!!