Veo asomarse por esas ventanas los árboles de afuera, y yo me pregunto: ¿por qué en la clase no hay árboles? ¿por qué mis compañeros no son árboles? Yo los veo desde el aula y quisiera estar con ellos. La clase entre árboles o los árboles entre clase.
Y por supuesto que no puedo concentrarme en lo estímulos, las respuestas y esas teorías conductistas de la psicología no tan moderna, sabiendo que ahí, cruzando esa pared, los árboles me miran y me invitan a su vuelo.
Me llora el silencio que desafino.
Sabiendo que no. Me doy vuelta. Y si. Pero yo no.
Y mientras miro a la profesora tan cerca mío, explicándome todo lo que no entendía (nada), me imagino en su rostro, en la forma de sus arrugas, el caminar de los árboles sin copa, y me vuelvo a distraer...
sumergida ahora en una charla de perfumes con las compañeras de grupo, mi mente sigue afuera. Entonces pienso ¿qué hablaría con mis compañeros los árboles?
hablaríamos del sol y del clima....
de lo difícil de la fotosíntesis en el otoño...
de la orina de los perros en sus troncos.......
de su alergia a los humanos...
de su quietud....
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viernes, 1 de octubre de 2010
domingo, 20 de junio de 2010
enlo ss ueños
Y dormí, me fui a ver el sol.
Caí. No entendí mi color.
No veía más allá de esa vereda.
Giraban árboles, miraban correr.
Bailaban árboles, esperaba volver,
despertaba a comer.
Dueña del silencio.
Ya no medito con lo ajeno.
Me meto en este sueño.
Caí. No entendí mi color.
No veía más allá de esa vereda.
Giraban árboles, miraban correr.
Bailaban árboles, esperaba volver,
despertaba a comer.
Dueña del silencio.
Ya no medito con lo ajeno.
Me meto en este sueño.
domingo, 30 de mayo de 2010
Pero nadie lo nota
Los árboles roncan en forma de caramelos
tienen un agujero, que viaja sin paz.
Cuando los pájaros cantan
ellos recuestan su sombra
a la melodía final,
y entonan su sueño
sin miedo a despertar.
Su baba cuelga de la boca a la almohada
formando una lana que no tejerán.
Se duermen parados y de ojos abiertos
porque ignoran que deben descansar.
Descansar de su cansancio por trabajo,
por mucho trabajo que no han de pagar.
Si el sindicato no arregla, acá se arma,
porque se forma una banda de árboles piqueteros,
exigiendo un merecido sueño
para su cansancio laboral.
Y hacen huelga de unos días
donde no dan sombra, ni reparo,
no oxigenan, ni decoran,
no florecen, no crecen...
pero nadie lo nota.
Otoño, Bahiense, 2010, Laureta.
tienen un agujero, que viaja sin paz.
Cuando los pájaros cantan
ellos recuestan su sombra
a la melodía final,
y entonan su sueño
sin miedo a despertar.
Su baba cuelga de la boca a la almohada
formando una lana que no tejerán.
Se duermen parados y de ojos abiertos
porque ignoran que deben descansar.
Descansar de su cansancio por trabajo,
por mucho trabajo que no han de pagar.
Si el sindicato no arregla, acá se arma,
porque se forma una banda de árboles piqueteros,
exigiendo un merecido sueño
para su cansancio laboral.
Y hacen huelga de unos días
donde no dan sombra, ni reparo,
no oxigenan, ni decoran,
no florecen, no crecen...
pero nadie lo nota.
Otoño, Bahiense, 2010, Laureta.
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