Y observo. Y escucho.
Cada vez más, es el tiempo de lo que no es.
Lo que uno pretende (y es mi caso) es concientizar al resto (desde mi)
de que uno tiene tanto poder como quiere.
El uno (uno) es propietario, no dueño, de su vida.
Pero así y todo es capaz de tejer cada hilo a causa y favor de sus virtudes.
Por tanto, puede revertir, crear, mejorar o empeorar cualquier situación.
No obstante, frente a algunas que son de observación miope, el desconocimiento de este poder irrita la sensibilidad, al acostumbramiento.
Entonces el dolor, tristeza, angustia, melancolía, etc son semillas de florecimiento instantáneo como el uvasal. Basta con que alguien (también puede ser uno) riegue esa semilla, y plum! se desata la maravillosa pero incontrolable pena. Así el decaimiento acompañado por la pérdida de valoración a sí mismo y al contexto, juegan un papel fundamental en el recorte de la auto-estima, en el desprecio a "todo", a la necesidad de que el cosmos mire la propia pena, y todo se centre en ella. Esto da un pié interesante a relacionar todo lo que ocurre con la pena en sí misma, desde la letra de una canción, una publicidad callejera, el color del cielo, y tantas otras cosas.
Cada pequeña escena empeora y mejora a su vez esta situación,por lo que la semilla ya florecida es regada cada día por el penar mismo de "uno".
La gente es terriblemente masoquista!
Qué poco valor a la vida misma!
Dónde está el valor de cada uno por sí mismo? (por uno)
Yo me sorprendo, solo quizá, de la necesidad de ser cambiante, no mantener un equilibrio, sano (así se dice)
Y entiendo entonces como la gente en este tiempo juega con si mismo en un sube y baja, la misma persona de un lado y del otro, solo que a veces está arriba y taantas veces abajo.
....................................................
se entiende una necesidad en el texto de repetir algunas palabras...
2 comentarios:
Chito, ahora analizando psiquis, que genia. Aunque a veces lo hacemos juntos...
Esto me hace acordar, a lo que charlabamos una noche en que caminabamos y el tema de conversación era que a la gente le gusta revolcarse en el "dolor", en la pena según tu texto.
Claro, acá está mucho más sólido el mensaje, y coincido!
Publicar un comentario